Cáritas atendió a 950 personas sin hogar en el municipio en 2016

Ignacio Alonso, Marisa Ponga, María Capalleja, Gema Martínez Gayo y Víctor García. / ALEX PIÑA
Ignacio Alonso, Marisa Ponga, María Capalleja, Gema Martínez Gayo y Víctor García. / ALEX PIÑA
CECILIA PÉREZ OVIEDO 
La inauguración de la segunda jornada del Día de las Personas Sin Hogar, ayer en el Palacio de Exposiciones y Congresos, dejó cifras. A pesar de que los números siempre son fríos, concretan una realidad. En esta ocasión, la de las personas sin hogar. Cáritas Asturias es una de las organizaciones que trabaja con este colectivo en riesgo o en evidente exclusión social. En total, el año pasado, el organismo atendió en todo el municipio a 950 personas sin hogar, el 15 por ciento mujeres. El porcentaje es «una minoría», según señaló la concejala de Atención a las Personas, Marisa Ponga, pero pone el acento en que «el estigma social es mayor en las mujeres como también lo es su vulnerabilidad». Por ello, el enfoque del Día de las Personas Sin Hogar se centró en la perspectiva de género. «Al estar más invisibilizadas dentro de la calle su situación es de mayor vulnerabilidad y que sean una minoría se debe a que no somos capaces de visualizar las situaciones reales que viven estas mujeres pues quizás no estamos igual de preparados para atenderlas», explicó la responsable de Acción Social de Cáritas Diocesana de Córdoba, María Calleja, ayer durante la jornada celebrada en el Palacio de Exposiciones y Congresos.
Anuncios

«La calle te deja hecho polvo»

Una de las treinta fotografías que componen la exposición que puede visitarse en el Palacio de Exposiciones y Congresos. / ALEX PIÑA
Una de las treinta fotografías que componen la exposición que puede visitarse en el Palacio de Exposiciones y Congresos. / ALEX PIÑA

El Palacio de Congresos acoge una muestra fotográfica de personas sin hogar | Las imágenes son obra de trece indigentes que han retratado la soledad, el miedo y la esperanza desde el punto de vista de los sin techo

CECILIA PÉREZ OVIEDO.
El reto era difícil. Plasmar en una fotografía los sentimientos, el miedo, la vulnerabilidad, sobre todo si se es mujer, de vivir en la calle. Hacerlo por las propias personas que se han visto abocadas en algún momento de su vida a ser un sin techo, lo complicaba aún más. Con este enfoque se inauguró ayer la exposición ‘Esperanza y Soledad son nombres de mujer’, en el Palacio de Exposiciones y Congresos. El título no es baladí porque esta muestra arrancó dentro de la segunda jornada, organizada por el Ayuntamiento, en torno al Día de las Personas sin Hogar: Género y Exclusión Social, que centró su temática en las mujeres que viven en la calle.

La muestra es un conjunto de treinta fotografías realizadas por trece sin techo, diez hombres y tres mujeres. Muchos de ellos nunca se habían puesto detrás de una cámara fotográfica. «No sabía manejarla», confesó Víctor Fernández. A sus 46 años aseguró no recordar cuántos años estuvo viviendo en la calle. «Tuve problemas con el alcohol, y la bebida me forzó a vivir en la calle». Lleva once años «limpio y sobrio» gracias a la ayuda del centro de rehabilitación para alcohólicos ‘La Santina’, de Gijón. «Soy nacido en Avilés pero reparido en ‘La Santina’». La foto que realizó para esta exposición, auspiciada por la Asociación Fotográfica Ágora quien facilitó la formación y el material de trabajo a los trece participantes, refleja la soledad de los sin techo. Inmortalizó a una mujer mirando hacia una ciudad vacía. «Es que la calle te deja hecho polvo», resumió Víctor cuyas manos son las protagonistas de otra de las fotografías de la exposición.

Las retrató Ana Isabel Güemes. Ella conoció la vida en la calle durante 27 días de un 2006. Fue en Madrid. El abandono de su pareja y un síndrome de abstinencia a unos tranquilizantes la precipitaron al vacío. «Logré salir porque no me quedaba otra cosa que seguir hacia adelantes. Más abajo no podía caer», resumió ayer durante la inauguración de la muestra. Una exposición que se prolongará hasta el próximo 4 de diciembre y que, según aseguró la concejala de Atención a las Personas, tendrá carácter itinerante para llegar a centros sociales y colegios porque el objetivo, como recalcó Ana Isabel Güemes «es borrar la imagen que se tiene de la gente sin techo».

Género y Exclusión Social

Mañana martes 28 de noviembre es el Día de las Personas sin Hogar y desde EAPN-AS queremos dar visibilidad a este colectivo.

“Forjando un Futuro Diferente”

 

El día 28 de noviembre, la Asociación Gitana de Gijón organiza la Jornada “Forjando un Futuro Diferente”, con la que  se pretende dar visibilidad a la transformación  de la mujer gitana tanto dentro como fuera de su colectivo. 
En ese día las mujeres gitanas tendrán un espacio de debate y reflexión sobre la posición en la que cada una se encuentra dentro de su entorno y como persona dentro de una comunidad plural y diversa, todo ello con el objetivo de motivarlas  a ser agentes de cambio para una efectiva y real igualdad  de oportunidades, y que promuevan en sus hijos e hijas unos valores que favorezcan a ello.
Se tratará aspectos como la educación y formación, el empleo, la vivienda, la participación  social  y los servicios sociales para entender el avance  realizado en estos años; y se abordará los retos futuros  en una dinámica grupal donde las  propias mujeres gitanas determinarán las acciones que se deben plantear para favorecer la inclusión social y la autonomía plena en un ambiente igualitario entre hombres y mujeres. 
Además apoyando una iniciativa de la Fundación Mar de Niebla, se dedicará un tiempo para reivindicar el derecho a la vivienda de las personas sin hogar, y dar eco a una situación que se encuentra presente en nuestra sociedad.

 

 

Declaración Final de la XIV Asamblea General de EAPN España

La semana pasada se celebró en Zaragoza el Seminario Anual  que este año se centraba en los Derechos Sociales como pilar en Europa y posteriormente se celebró la Asamblea General de EAPN-ES. A dicho evento asistió una delegación asturiana.

Declaración Final de la XIV Asamblea General de EAPN España

20/11/2017 Reunidas en Zaragoza, los días 16, 17 y 18 de noviembre de 2017, las 19 redes territoriales y 16 entidades estatales de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social en el Estado español (EAPN-ES) manifiesta que pese a una leve mejoría en la economía, casi 13 millones de personas viven en riesgo de pobreza y exclusión social. Y estas personas son las últimas en percibir esa mejoría.

Afirmamos que conferir derechos sociales a las personas es la mejor forma de prevenir y paliar la pobreza y la exclusión social. La garantía de derechos sociales -subjetivos- exige ser abordada desde el diseño de políticas eficaces en el contexto de una política global basada en ellos. Por tanto, es urgente que esos derechos se contemplen desde ya en la planificación, puesta en marcha y evaluación de impacto de las políticas sanitarias, de educación, vivienda, servicios sociales y acceso a los servicios y garantía de rentas. Todo ello teniendo en cuenta que es imprescindible contar con modelos fiscales e impositivos así como laborales más integradores para asegurar la inclusión social necesaria en nuestra sociedad.

Reiteramos nuestra convicción de que entre los derechos debe figurar, ante todo, el del acceso a una Renta Mínima garantizada que asegure una vida digna y reduzca el número de personas y familias que sufren pobreza económica.

Desde EAPN-España queremos recordar que la relación lineal entre empleo e inclusión social se ha agrietado: casi una tercera parte (31%) de la población pobre de más de 16 años tiene un empleo remunerado.

Constatamos que el empleo ya no es el único elemento fundamental en todo proceso de integración en la sociedad. Es decir, tener un trabajo no garantiza salir de la pobreza. Es imprescindible que se apliquen más medidas que contribuyan a la transformación del modelo económico, alejado del mero crecimiento, que haga posible una justa distribución de la riqueza y que sea más inclusivo y comunitario. Estas medidas deben incidir en la transformación del empleo y de las relaciones laborales, la precarización y la dualización del mercado de trabajo, los salarios, la parcialidad no deseada de las jornadas y la temporalidad de los contratos, entre otros factores.

Ante la proclamación del Pilar Social europeo el pasado 17 de noviembre en Gotemburgo, las estrategias deben tener un carácter vinculante y transversal y apoyarse, a su vez, en otros tres pilares: el acceso al empleo de calidad, el acceso a servicios y prestaciones sociales de calidad y un sistema de Rentas Mínimas. Con una línea de acción coherente, seguimos exigiendo que la justicia social esté en la base de la agenda política. Esto implica prestarle especial atención a la lucha contra la discriminación, la exclusión residencial, la protección de la infancia, la igualdad de género, la gestión positiva de la diversidad y la garantía de derechos.

Un verdadero Pacto de Estado contra la Pobreza
Tras la aprobación de este Pilar, es urgente que se materialice un verdadero Pacto de Estado contra la Pobreza, la Exclusión Social y la Desigualdad. Una estrategia nacional que garantice que las políticas sociales específicas luchen contra la discriminación y faciliten el acceso a todos los servicios. Así como aquellos principios básicos que consolidan el enfoque de género atendiendo a la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, la gestión de la diversidad cultural y la protección del medio ambiente. El sistema tributario español debe mejorarse en su carácter redistributivo como herramienta para combatir la desigualdad social. Es necesario avanzar en los impuestos directos que son los que soportan la capacidad redistributiva del sistema, asegurando la progresividad fiscal necesaria en nuestra sociedad como herramienta de lucha contra la pobreza. En resumen, una estrategia nacional participada desde las entidades del Tercer Sector de acción social y desde todos los actores sociales implicados, desde los principios de la gobernanza democrática.

Todas estas medidas deberían adoptarse bajo un prisma de ciudadanía activa, favoreciendo la autonomía y el empoderamiento de todas las personas con una inclusión activa. La participación ciudadana cualificada es uno de los ejes principales de la estrategia de trabajo de la EAPN. Por eso, hacemos un llamamiento para que todos los actores implicados a nivel europeo, nacional, autonómico y local, tomen conciencia de la realidad sostenida de la desigualdad, de las difíciles condiciones con las que vive una gran parte de nuestra sociedad y de sus consecuencias negativas para el desarrollo, tomando plena conciencia que estas realidades nos afectan colectivamente. La lucha contra la pobreza es una inversión, no un gasto y, como tal, ha de ser el eje de una política de transformación social. Zaragoza, 18 de noviembre de 2017

 Galería Fotográfica